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Ulises Cuenca

Ayer, Ahora y Aurora

Categoría: Opinión (Página 4 de 4)

No finjas sorpresa Sampa

El entrenador de la Selección Argentina, Jorge Sampaoli, está con la asignatura de matemáticas tras la igualdad con Venezuela, y con solamente dos fechas por delante, que le refleja actualmente la quinta colocación en las Eliminatorias Sudamericanas para el Mundial de Rusia en 2018. Tanto el cuerpo técnico los jugadores, saben perfectamente que no hay margen para el error y deben obtener por lo menos cuatro puntos para aspirar a un cupo mundialista.
Se pidió un líder nuevo, para ello llegó Sampaoli y compañía. Se pidió recambio, convocaron caras nuevas y, a su vez, del ámbito local. Sin embargo, las ecuaciones dan similares resultados a los que se venían obteniendo.
Antes que nada, hay que dejar en claro que, con pocos encuentros, no puede pedirse un lavado de cara. El tiempo no apremia y es fundamental en cualquier tipo de proceso. Tampoco hay que dejar a un costado que el seleccionado Albiceleste no lo tiene obligatoriamente.
Los números, en concreto, indican que de darse los resultados en las próximas jornadas –derrotas de Chile y Paraguay, más una victoria de los dirigidos por Sampaoli-, el repechaje ya estaría asegurado y solo necesitaría un empate ante el conjunto Guaraní para alcanzar la plaza.
Ahora, debe quedar más que claro: Ante la oportunidad de dar un paso en falso en cualquiera de los partidos que quedan, es posible quedar afuera.
Quedan diez días para la presentación de la lista de convocados. Según los medios, todo indica que habría más renovación y algunas vueltas, entre ellas estaría la del delantero de la Juventus, Gonzalo Higuaín.
Ante todo lo referido, solo se puede confirmar un mal panorama similar al de las Eliminatorias 2010, donde el rival era el mismo para mantenerse con vida aún. Pero no se puede especular. Es la hora de la prueba de fuego, la cual Sampa sabía que sucedería.
Periodismo

Periodismo

El periodismo puede verse como aquella profesión en la cual se recopila, elabora y difunde información actual de interés público, como también el conjunto de herramientas necesarias para poder ser periodista. El mismo cuenta con diferentes canales para realizar dicha difusión como lo son el gráfico, radial, digital y televisivo.
A la hora de marcar impacto es imposible no decir que la importancia recae sobre la televisión como consecuencia de lo audiovisual. Sin embargo, tener todas las cualidades no hacen la perfección, pero si da ventajas.
El periodismo es una base amplia para explicarlo en una sola entrada de blog. Por ende, hay que dividirlo -otra tarea difícil- y he decidido hacerlo bajo la subordinada del país que habitamos.
Si bien recibe reconocimientos y gratificaciones debido a nuestro estilo de redacción que alimentó escritores, también nutrió mediante la gráfica a destacados humoristas y dibujantes. Sin embargo, en asta de cuarto poder, también bajo de la copa del árbol a cuanto Presidente de la Nación pudo y generó grietas en la sociedad.
La subjetividad y el continuo asedio de las distintas empresas para poder manejar la comunicación han dado un golpe de odio en un país que hoy se divide. La manipulación de la información generó la desinformación y el mal conocimiento de datos.
Los medios y el poder van de la mano, por lo que debemos dar gracias a Juan Domingo Perón por abrirles la puerta en Argentina. NO tenemos que buscar culpables, ni enojarnos con nadie porque cada mandatario que se sentó en el Sillón de Rivadavia tuvo que poner un cojín a su lado para que directores de la comunicación pudieran hacerse un lugar.
Desde favores como el de Papel Prensa S. A., hasta disputas feroces como el de los K ante el oligopolio del Grupo Clarín. Algo a favor del Kirchnerismo, la ruptura que generó la expresidente, Cristina Fernández viuda de Kirchner, funcionó un poco para desestabilizar y dar una pelea QUIZÁS más pareja ante semejante ente comunicativo.
Esta estructura de los medios, tanto opositores como oficialistas, nos deja un mapa con bastante riqueza informativa y muy mala desde lo empleado a la difusión. Datos reales hay, pero las omisiones desinforman y hasta puede hablarse del mal periodismo.
Ello no quiere indicar o afirmar que sea mala la labor del periodista, quién cumple como trabajador de la persona que le da de comer. Pensemos que hay necesidades básicas detrás del micrófono o la máquina de escribir.
Los culpables serían los funcionarios por pactar con los demonios y las mismas empresas privadas a las que se le abren las piernas.
En síntesis, quizás me doy cuenta en este momento que tampoco puedo hablar de militancia, sino más bien de un negocio por conveniencias.

¡Perdonalos! No saben lo que hacen

Foto: Futbol.com.uy

 

 
La selección masculina de fútbol argentino volvió a decepcionar a todos los fanáticos tras caer ante Venezuela. Muchos me corrijan y digan que fue un empate, sin embargo ese gusto bajo la lengua me da razón suficiente para llamar a esto derrota.
“El primer tiempo fue mejor que el segundo”, “Messi caminó”, “la selección jugó bien, pero no se dió”, “no le ganamos a nadie”
Muchas opiniones que tranquilamente se pueden llamar no constructivas debido a su poca profundidad, simplemente son títulos para nosotros los periodistas. A la hora de defender dichas declaraciones, nadie logra plasmar en concreto el hecho y cae en la poesía absurda para llenar de neblina la nada misma.
Si La Pulga camina, corre o gambetea, no cambiará el resultado, mas bien tendrá un mejor partido. No podemos pedir que haga un gol para luego exigirle que haga dos más, y así sucesivamente.
Además, que jueguen y les obliguemos a que se parezcan a la plantilla de aquella selección de 1986, sin embargo esta es otra con distintos apellidos y planteo. No hay que poner la vara a una altura imposible de aspirar.
Jorge Sampaoli le ha dado jugabilidad dentro de la dinámica y el planteo estructural en el campo de juego. El ahora entrenador de la Albiceleste ha reconocido que están “más complicados”, ya que las tablas indican de manera fehaciente que podemos quedarnos sin Mundial de Rusia. Aunque, seamos claros a la hora de culpas, Sampa tenía cuatro partidos para clasificar al equipo.
¿Por qué perdimos? Es clara la respuesta a simple vista: dominamos las situaciones, fuimos superiores en el principio y se arrinconaron atrás. ¿Entonces ganamos? No seamos idiotas si teníamos una plantilla con los mejores nombres, no supimos llegar con la claridad suficiente y, a su vez, nos supieron anular en el segundo tiempo.
En la cancha somos todos iguales y los billetes no convierten los goles. Los nombres se borran y el juego pasa a ser parte fundamental, en eso perdimos.
Con todo lo referido anteriormente no se justifica que sean criticados y hasta humillados en las redes sociales. Hay que entender cada variable y profundizarla.
No se puede pedir, en plena época de recambio, la clasificación a la máxima competición para soñar ser los mejores. Hay que ser realistas y sacarnos el ego de encima.
Igualmente, no cuesta nada saber soñar.

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